viernes, 9 de marzo de 2012

El arte de la piedra en seco (2): la barraca del Man en la Plana del Alt Camp (Tarragona)

Situada en las Planes del Pont d’Armentera (comarca tarraconense del Alt Camp), en uno de los puntos con mayor concentración por kilómetro cuadrado de construcciones de piedra seca de todo el país, la barraca del Man es una de las más grandes y espectaculares. Quizás no rivaliza en cuanto a belleza y armonía de formas con la barraca del Manilles (la más estilizada, hermosa y bien cuidada de la comarca), pero sus dimensiones, la disposición de sus estancias y los elementos singulares que contiene la hacen especial y única: un suelo empedrado, un pesebre esculpido en el suelo y un sistema de recogida del agua de la lluvia para llenar la cisterna.

Interior de la estancia, con el suelo empedrado

Detalle del comedero
Se trata de una construcción aérea aislada de forma gemela-compuesta, con un tipo de puerta de arco plano. Está compuesta por cuatro estancias: dos en la parte NE que se comunican entre sí, otra en la parte SE y finalmente una pequeña al oeste.

La principal contiene un pesebre y una cisterna, la que comunica con ésta tiene una característica que la hace singular y casi única: tiene todo el suelo empedrado y unas pequeñas aberturas en las paredes para dejar entrar la luz. La estancia de la izquierda tiene otro pesebre para los animales esculpido en la roca madre.

Por último, la pequeña estancia trasera tiene un pequeño banco y una apertura para controlar el paso del agua proveniente del exterior y que permite desviarla hacia la cisterna del campesino o hacia el abrevadero de los animales.

La pared frontal está rematada por un sardinel y en el exterior tiene una escalera para subir a la parte superior. Junto a la barraca hay una antigua era de trillar.

Según la tradición popular, era una de las barracas que tiempo atrás habitaban los carboneros y los pastores que trabajaban para el monasterio vecino de Santes Creus.

Planta de la barraca del Man (© Drac Verd de Sitges)

Cisterna en el interior de la barraca del Man

Panorámica del interior: cisterna, comedero y puerta de acceso a la otra estancia

miércoles, 29 de febrero de 2012

El arte de la piedra en seco (1): la barraca del Manilles en la Plana del Alt Camp (Tarragona)

Visita virtual a la Barraca del Manilles, en la Plana del Alt Camp

La zona de las Planes del Pla de Santa Maria, el Pont d’Armentera y Santes Creus (provincia de Tarragona) es quizás la región de nuestro país que más construcciones de piedra seca concentra por metro cuadrado. Sólo con dar un vistazo a la web Wikipedra y seleccionar esta zona, veréis dibujados en el mapa centenares de barracas y construcciones de piedra seca. 

Interior del aposento del payés 
Tras la restauración que se llevó a cabo durante el 2006 gracias a la Fundación Territori i Paisatge de Caixa Catalunya y el Centro Excursionista de Catalunya, la que se conoce como barraca del Manilles probablemente se haya convertido en una de las construcciones de piedra seca más bellas, no sólo de esta zona sino de toda Catalunya. 

Y no lo decimos porque sí. Esta magnífica barraca presenta un buen número de elementos que la convierten en una construcción especial y diferente: en la parte posterior veréis un gran espacio, excavado en la roca y situado debajo del nivel de tierra de la barraca. Su finalidad es incierta: ¿un aljibe? ¿un escondrijo? Según Manel Tosas, gran conocedor de las construcciones de piedra seca de esta parte del país, se trataría de un espacio donde se guardaban a remojo las portadoras de sulfato de cobre que los payeses usaban para sulfatar las viñas. Sea como sea, es un espacio muy particular que nunca antes había visto en ningún otro lugar. 

Otro elemento curioso de esta barraca son las escaleras exteriores que permiten acceder a la gran terraza superior, donde según se cuenta hay dos escondrijos (yo no los he podido encontrar). Desde aquí arriba tendréis una fabulosa vista de esta parte de las Planes de Santes Creus, con otras construcciones de piedra seca desperdigadas aquí y allá. 

Planta de la Barraca del Manilles (© Drac Verd de Sitges) 

La barraca está compuesta de dos aposentos destinados a separar los animales de las personas. El espacio que ocupaba el payés impresiona por los 4,3 metros de altura de su cúpula. Es un espacio magnífico que contiene una cisterna y diferentes hornacinas. También encontraréis un pequeño espacio empotrado en la pared, que bien podría tratarse de un pequeño establo, un lecho para el payés o simplemente una chimenea. 

Canalón excavado en la roca que conduce a la cisterna 

Comedero y pica del establo 

La construcción es de forma gemela-compuesta y con puerta de arco de medio punto. Aquí podéis ver la panorámica virtual de la barraca del Manilles que hemos preparado para el portal Panorama.cat. 

El entorno de la barraca está perfectamente conservado gracias al trabajo de Jaume Sendra, el Manilles, el vecino del Pont d’Armentera que actualmente es su propietario.

Tanto la barraca como el entorno estan perfectamente conservados

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Modernismo para distinguidos: visita virtual al Instituto Pere Mata de Reus

Reus puede presumir de tener una de las rutas del modernismo más importantes y completas de nuestro país. Integra obras fundamentales de Pere Caselles, colaborador de Domènech i Montaner, y de Joan Rubió i Bellver, discípulo y colaborador de Antoni Gaudí. Pero de entre todos los arquitectos que dejaron su impronta en la ciudad de Reus destaca Lluís Domènech i Montaner, el cual levantó la Casa Navàs, la Casa Rull, la Casa Gasull y el Pabellón de los Distinguidos del Instituto Pere Mata. 

Es precisamente de esta última construcción que hemos preparado una visita virtual por algunos de sus principales espacios: la sala de juegos, una habitación de un interno, el comedor, la galería vidriada del primer piso y el jardín y la fachada exterior. 

El pabellón empezó a levantarse en el año 1898 y estuvo en funcionamiento durante 80 años. Formaba parte de un complejo más amplio, el Instituto Psiquiátrico Pere Mata. Generalmente se considera que este edificio modernista de Lluís Domènech i Montaner es el precedente del Hospital de Sant Pau de Barcelona.

La Sala de Juegos está situada en la planta baja del Pabellón de los Distinguidos, junto a la Sala de Música y del comedor. Aquí es donde los pacientes jugaban al ajedrez y al billar, elementos que todavía se conservan y que podemos ver.


Justo al lado hay el comedor, donde los pacientes se reunían para hacer sus ágapes, y cuya decoración está dominada por cerámicas y esgrafiados de motivos vegetales. 


La galería vidriada sobre la sala de música muestra algunos elementos decorativos recurrentes del modernismo: temas medievales y símbolos heráldicos catalanes. También podréis observar las rejas de los ventanales y el fino trabajo del forjado cuyo objetivo era dejar entrar el máximo de luz exterior y no dar la sensación de prisión o de lugar recluso.

Cristaleras de la galería sobre la sala de música 

Las fachadas de los pabellones levantados por Domènech i Montaner son de ladrillo visto y están decoradas con cerámica diseñada por Josep Triadó y Lluís Bru i Salelles.

Fachada del Pabellón de los Distinguidos





El primer piso del pabellón contiene las habitaciones de los pacientes. Todas son diferentes y de diferente tamaño, pero comparten los mismos elementos: una cama, una mesita para escribir y un armario que traía incorporado una pica de limpieza; el lavabo se encontraba separado. En la mayoría de ellas también hay una pequeña ventanilla gracias a la cual el paciente se podía comunicar con el personal sanitario que lo cuidaba.

Una habitación de un interno 




Si podéis, visitad esta joya del modernismo catalán que, con toda seguridad, no os dejará indiferentes. En otro apunte os mostraremos muchos detalles que hacen de este "pabellón de los distinguidos" un lugar único e irrepetible.

lunes, 26 de septiembre de 2011

La catedral de Roda de Isábena: tesoro románico en el Pirineo ribagorzano

La visita a la catedral de San Vicente mártir de Roda de Isábena es inexcusable para todo aquel que se acerque a la subcomarca de la Baja Ribagorza Occidental. Incluso si hacemos la ruta por las iglesias románicas del Valle de Boí podemos desviarnos y visitar esta catedral y Santa María de Obarra (añadiendo unos 50 km).

Tanto el edificio como el pueblo son encantadores, pero hay que decir que la visita al monumento plantea algunos inconvenientes. Para empezar, las visitas son obligatoriamente con guía y no tienen un horario establecido: parece ser que se hacen cuando se forma un grupo de personas suficiente. Por otra parte, en el interior de la catedral está prohibido hacer fotos (!) Es por este motivo que sólo hice panorámicas del interior del claustro y del campanario desde la plaza exterior.

Sin embargo, la visita vale mucho la pena, dado que es un edificio románico de los siglos XI y XII, con importantes reformas en el siglo XVIII. Fue sede del obispado de Roda-Barbastro, y conserva el sepulcro de San Ramón de Roda y la urna funeraria de San Valerio, obispo de Zaragoza.

El claustro de Roda de Isábena: un libro de piedra con la historia de la catedral 







El claustro sigue la tipología habitual de los claustros del siglo XII, con un patio de planta rectangular rodeado por cuatro galerías cubiertas. El porche está formado por arcos de medio punto y las columnas que lo sostienen tienen una base de doble corazón y escocia, fuste cilíndrico liso y un capitel decorado sobre un ábaco simple. La decoración de estos capiteles es a base de hojas, frutos colgantes, entrelazos, palmetas, leones, asnos, caballos y estrellas rodeadas.

Detalle de las columnas y los arcos del claustro 







Las dependencias de la antigua canónica terminaban de rodear el claustro, parte de las cuales han desaparecido hoy en día o han sido muy transformadas. Podréis observar varias puertas con arcos de medio punto que daban acceso a estos espacios destinados a la comunidad que habitaba en la canónica: la sala capitular (cubierta con un envigado y abierta a la galería mediante una serie de arcos sostenidos por columnas), el refectorio, la capilla de San Agustín (antiguo oratorio de la enfermería canonical), etc.

Lauda necrológica en el interior de un arco 















Detalle de otra lápida necrológica


Uno de los elementos más interesantes que podréis observar en este espacio son las inscripciones necrológicas de época medieval que recubren las caras internas de los arcos. Hay muchas y dan la sensación de ser un libro de piedra abierto a la contemplación del visitante. Aquí podéis ver una panorámica virtual del claustro de la catedral de San Vicente de Roda de Isábena.

Por otra parte, el campanario y el ábside que forman la cabecera de la catedral de San Vicente de Roda unen el románico y el neoclásico.

La configuración definitiva de la catedral románica se produjo a principios del siglo XII. Pero fue en el siglo XVIII, tras la ocupación francesa, que se desplegó una gran actividad constructiva que renovó de forma importante la catedral.

Se reformó la fachada sur bajo el estilo neoclásico, el tejado también se hizo de nuevo; se abrió un gran ojo de buey al fondo de la nave central y se dio acceso al claustro por otro lugar, entre otras reformas. En 1924 la catedral fue declarada monumento nacional y se restauró de nuevo durante la II República. Haga clic aquí para ver una panorámica virtual del campanario y ábside de la catedral de San Vicente de Roda de Isábena.

Campanario barroco y ábside románico: unión de estilos en Roda de Isábena 










Uno de los hechos más destacables en la historia de esta canónica es el robo que se produjo en 1979 a manos de Erik el Belga, el cual se llevó prácticamente todo lo que había de valor en el Museo de Roda. Algunas piezas se recuperaron pasados unos años, pero muchas otras han desaparecido definitivamente.

En Roda se conservan los restos del antiguo castillo, como la base de una torre circular que muestra fragmentos de menaje del siglo XI. En el pueblo se pueden diferenciar varias zonas: el núcleo inicial estaba formado por el castillo, los edificios eclesiásticos, la plaza y las casas que la rodean. Por otra parte, hacia el sur se extiende el pueblo que sigue el camino principal de acceso al núcleo.

martes, 5 de julio de 2011

Luces y sombras: visita virtual a la Semana Santa de Tarragona

Uno de los lugares más emblemáticos para ver pasar la procesión: el Pla de la Seu





Se considera que los orígenes de la Semana Santa de Tarragona se remontan a mediados del siglo XVI. Gracias a esta larga tradición, hoy en día la celebración es una de las más multitudinarias y participativas de todas las que se llevan a cabo en la ciudad: se calcula que en la Semana Santa de Tarragona participan de manera directa unos 5.000 cofrades.

Las celebraciones tienen como protagonista a los vía crucis de las diferentes cofradías, la procesión del Dolor del Miércoles Santo y la procesión del Santo Entierro del Viernes Santo. Esta última es la más multitudinaria y se celebra al atardecer por las viejas calles del casco antiguo de la ciudad.

La procesión ha sido declarada Fiesta Tradicional de Interés Nacional por la Generalitat de Cataluña, y todo el conjunto de la Semana Santa de Tarragona Fiesta de Interés Turístico Nacional.

El punto de partida de la procesión: la Plaza del Rey 
Las fotografías que hemos preparado para Panorama.cat se hicieron durante la Procesión del Viernes Santo, la más vivida y sentida de todas las que se llevan a cabo por Semana Santa. Las panorámicas se tomaron en diferentes lugares de la Parte Alta de la ciudad, concretamente desde el Pla de la Seu, la plaza de Santiago Rusiñol, la plaza del Rey, la calle de las Escrivanies Velles, etc.

Uno de los puntos más difíciles de todo el recorrido: calle del Claustre con Escrivanies Velles
La esquina entre las calles del Claustre y de las Escrivanies Velles es uno de los puntos más complicados de todo el recorrido, a causa principalmente de la estrechez de las calles, de la presencia de balcones salientes y al hecho de que los pasos deben hacer un giro de noventa grados en muy poco espacio. Aquí podéis ver la panorámica.

La procesión en forma de ese: plaza de Santiago Rusiñol y Pla de la Seu 
Otro punto interesante del recorrido lo encontramos en la plaza de Santiago Rusiñol, situada junto a los porches de la Merceria. Desde este lugar se tiene una posición privilegiada que nos permite observar, además de la fachada de la catedral, los pasos que transitan por el Pla de la Seu y los que giran por la calle Mayor. Desde lo alto de las escaleras del Pla de la Catedral esta visión todavía será más espectacular: aquí podéis ver la panorámica desde la plaza de Santiago Rusiñol y aquí la panorámica desde el Pla de la Seu.

Las dificultades técnicas en el momento de hacer las panorámicas fueron importantes: al movimiento continuo de la gente y la falta de luz, se sumó la presencia intermitente de la lluvia que, este año, se hizo notar más de la cuenta. El resultado fueron unas panorámicas no del todo satisfactorias: el uso de ISO altas se traduce en fotografías granuladas que hacen perder definición, y el procesamiento en HDR de un solo archivo RAW para superar las diferencias de luz (único procedimiento posible cuando hay gente moviéndose) no se puede comparar con el uso de 3 imágenes HDR para cada ángulo fotografiado.

Sin embargo, aquí os presentamos esta visita virtual por la procesión del Viernes Santo de la Semana Santa de Tarragona, un trabajo más que digno si tenemos en cuenta qué representa hacer fotografía panorámica inmersiva por la noche, con mucha gente y con la presencia de la lluvia.

viernes, 13 de mayo de 2011

Jornada de referéndum sobre la independencia de Cataluña en Barcelona


Barcelona vivió el pasado domingo, 10 de abril, la jornada de consulta sobre la independencia de Cataluña. Con esta votación se pone fin a más de un año y medio de referéndums no vinculantes que se han producido a lo largo y ancho del país, en un proceso que empezó en septiembre de 2009 en Arenys de Munt (Maresme).

Desde entonces, más de 880.000 ciudadanos se han pronunciado sobre la independencia de Cataluña. El movimiento ha sido impulsado y organizado por la sociedad civil catalana.

En esta panorámica podréis ver una de las más de 300 mesas electorales que se pusieron en funcionamiento el 10A en Barcelona. Concretamente, se trata de la mesa instalada en la Plaza de Sant Jaume, uno de los lugares más emblemáticos de la Ciudad Condal.

Los resultados en Barcelona, donde ha participado un 18% de la población (según el padrón) y un 21,3% (según el censo electoral), han sido los siguientes: el sí ganó con un 89,7% de los votos, es decir, 230.590 personas. Un 8,8% de los votantes optaron por el no, porcentaje que equivale a 22.626 votos.

Estos resultados ponen de relieve la demanda creciente de los ciudadanos de ejercer el derecho a decidir, el cual se expresó de manera contundente en la manifestación del 10 de julio del 2010.

Pese a los problemas que puso el gobierno español, el 13 de septiembre del 2009 se hizo la primera consulta sobre la independencia en Arenys de Munt. En medio de una gran expectación, finalmente participó un 41% del censo electoral y el voto afirmativo obtuvo el 96% de apoyo. Desde entonces, más de 500 municipios catalanes han organizado las consultas. En total, 881.563 personas han participado en los referéndums en Cataluña, o lo que es el mismo, el 18,8% de la población (según el padrón) o el 20,5% (según el censo electoral).

Los resultados finales son bien definitorios:
- votos a favor del sí a la independencia: 812.934 (un 92,2%)
- votos a favor del no: 53.169 (6,0%)
- votos en blanco: 13.016 (1,5%)
- votos nulos: 2.444 (0,3%)

viernes, 15 de abril de 2011

Picnic primaveral por los verdes campos de la Segarra


Esta panorámica se tomó a principios de primavera. Un picnic para celebrar la llegada de esta estación, que en los campos de cereales de la comarca de la Segarra (Lleida) adquiere estos tonos verdosos.

La panorámica se hizo cerca del pueblo de Montfalcó Murallat, una entidad de población del municipio de Les Oluges que se encuentra en una colina cerca de la confluencia del río Sió y de su afluente por la izquierda, la riera de Vergós.

Las quince casas del núcleo, construidas de forma compacta alrededor de una plaza dónde confluyen las vertientes de los tejados, y la iglesia parroquial de Sant Pere, constituye uno de los mejores ejemplos en Cataluña de villa cerrada, es decir, de población protegida por murallas, sin edificaciones extramuros. El castillo de Montfalcó fue erigido a mediados del siglo XI, y la fortaleza propiamente dicha ya formaba parte de la villa cerrada.

Es un tipo de población típico de la época antigua y de la edad medieval. La muralla actual, del siglo XIII, tiene una única puerta de acceso adovelada que da a una plaza central donde hay la cisterna, todavía hoy en uso.

Su visita es muy recomendable. Y ya que estáis ahí, no dejéis de ir al pueblo vecino de Sant Ramon, dónde podréis visitar la iglesia y el monasterio de Sant Ramon Nonat.